Promediando la temporada 2002, un jugador del plantel de La Vanguardia se vio envuelto en un confuso episodio que derivó en una dura sanción disciplinaria por parte de la liga.
La enérgica respuesta de La Vanguardia no se hizo esperar. Lo que sigue es el texto completo de la nota cursada a los organizadores de la competencia:
Rosario, 21 de noviembre de 2002
Señores
AREA 18
Fax: 454-3583
Ref: Actuación de La Vanguardia en categoría Senior F8
Nos dirigimos a Uds. con el objetivo de dejar formalmente en claro nuestra posición respecto de los episodios ocurridos los domingos 10 y 17 de noviembre del corriente año en el predio de Las Chirquitas en ocasión de disputarse sendas fechas de la liga de fútbol amateur organizada por su empresa.
Suscintamente repasaremos los hechos según la cronología con que se sucedieron.
El día 10/11 a las 9:45 nuestro equipo debía disputar un encuentro correspondiente a la segunda fecha del certamen contra el representativo de Lovo. Momentos antes del comienzo del encuentro, y con los equipos en la cancha, el árbitro concurre al campo con un balón y se lo cede al equipo de Lovo para efectuar el precalentamiento con pelota (absolutamente normal para cualquiera que alguna vez haya visto un partido de fútbol de cualquier divisional).
Nuestro arquero se dirige a los muchachos que habitualmente se encargan de alcanzar los balones a los jugadores y les solicita una pelota para efectuar el calentamiento previo. Como respuesta le dicen que los responsables les prohiben “prestar” pelotas y le sugieren que se dirija a la oficina para gestionar el tema.
Cuando el jugador de La Vanguardia, Mario Montani, se dirige a la persona que se encontraba en la oficina (varios días después identificado como Pablo) solicitándole un balón, recibe como respuesta:
- El árbitro tiene una.
El guardameta le responde que efectivamente era así, pero que esa única pelota estaba en poder del equipo rival, que justamente por ello le pedía un segundo balón. El jugador de La Vanguardia reconoce haber omitido aclararle a Sr. Pablo que en un partido de fútbol, como en otros deportes, participan dos bandos antagónicos, hecho que se pone de manifiesto observando los distintos colores de sus casaquillas.
La segunda respuesta del Sr. Pablo fue:
- El árbitro tiene una pelota.
El guardavalla, atribuyendo lo poco feliz de la respuesta a las múltiples ocupaciones de su interlocutor (quien estaba encargado de tareas administrativas que entendemos le son propias), vuelve a solicitar una pelota.
La tercera respuesta del Sr. Pablo, a quien adivinamos como hombre de una sola palabra, fue de una coherencia notable:
- El árbitro ya llevó una pelota.
Nuestro jugador, en una actitud que compartimos todos y cada uno de los integrantes del equipo, insultó en duros términos (“andá a la reconcha de tu madre”) al Sr. Pablo y se dirigió a jugar el partido sin hacer calentamiento previo, al menos con pelota.
Queda perfectamente claro, y lo puede corroborar los distintos testigos del episodio, que los epítetos del jugador hacia el administrativo fueron similar, por dar un ejemplo, a los que pueden darse en una maniobra automovilística brusca.
Cabe puntualizar, por las dudas, que tampoco hubo intento ni amenaza de agresión física entre los participantes del episodio.
El jueves 14/11 en horas de la mañana un representante de La Vanguardia se comunica con la oficina de Area 18 para confirmar, como lo hace cada semana, el calendario para el fin de semana. El personal de la Liga informa los datos solicitados sin efectuar ninguna aclaración adicional que pudiera suponer inconveniente alguno con ninguno de nuestros jugadores.
El viernes 15/11 en las primeras horas de la noche un segundo representante de nuestro equipo recibe un llamado telefónico informándolo acerca de una sanción aplicada a un jugador de nuestra divisa, por la cual no podría participar en el juego a desarrollarse el día domingo 17/11 a las 9:45. Es decir, el aviso mencionado llegó a menos de cuarenta horas de comienzo del encuentro.
Dejando de lado por un momento la discusión sobre la pertinencia de la penalización, no es difícil comprender la dificultad que acarrea comunicarle a una persona en ese lapso de tiempo que no podrá participar del juego, y más aun, conseguir un reemplazante para no perjudicar al equipo (y al rival, por segunda vez mencionaremos que en el fútbol hay dos bandos).
Observando las fechas mencionadas más arriba, concluimos en que el jugador no estaba suspendido el jueves pero sí el viernes. Una pregunta elemental sería: ¿Cuando se le dio vista al futbolista para que efectúe su descargo?
El domingo 17/11, un representante de Area 18 nos informa que el jugador está suspendido por seis fechas y, en consecuencia, no puede disputar el partido contra Fabulosa Viejas Locas que estaba a punto de iniciarse.
En ese mismo momento, previo pedido de disculpa a los jugadores rivales y al árbitro que estaban listos para comenzar el cotejo, nos dirigimos a la oficina para solicitar las explicaciones que no nos fueran dadas oportunamente y solicitar la revisión, al menos provisoria, de la medida tomada.
El Sr. Pablo pasó en este caso de una palabra a cero, dado que brillaba por su ausencia en la oficina, aunque nos aseguraron que se encontraba en el predio. En su lugar nos atendió, amablemente, otra persona cuyo nombre desconocemos. Esta persona nos informó, sin embargo, que él no tenía poder de decisión alguno y que por lo tanto no tenía potestad para modificar una resolución del “tribunal de disciplinas”. El poder de decisión, suponemos nosotros, lo tendría el Sr. Pablo, dado que con solamente su testimonio se procedió a sancionar duramente a un jugador que no protagonizó ningún episodio con ningún par ni tampoco con el árbitro. Esta suposición nuestra lamentablemente muere en la incertidumbre, ya que el Sr. Pablo no se acercó a la oficina a atendernos.
La intransigencia de la mesa organizadora nos llevó a la decisión, que mucho lamentamos, de suspender el partido de ese día.
Mientras conversábamos con el encargado de la mesa administrativa el día 17/11 veíamos un patético cartelito de papel pegado en la pared con la tinta todavía fresca que rezaba: “no se prestan pelotas”.
Y esto nos lleva a la discusión de fondo: ¿que entienden por “prestar”?
Conviene recordar a esta altura, lo cual para nosotros huelga pero para ustedes ya no estamos tan seguros, que estamos disputando partidos de una liga amateur (así lo dijo siempre la publicidad de su empresa). ¿Saben ustedes que amateur en portugués se dice “amador”? Nosotros sí lo sabemos, y compartimos la etimología de esa palabra: jugamos al fútbol desde siempre y por el sólo hecho de que nos gusta hacerlo. Además, vale mencionarlo también, no armamos el equipo para participar en la Liga sino hace veinte años que nos conocemos y venimos jugando juntos. Lo que pretendemos del campeonato no es ganarlo (por eso compartimos el criterio de ustedes de no otorgar premios) sino jugar cada partido como una atracción en sí misma. ¿Por qué no se van a jugar a un potrero entonces, sin referí y sin camiseta? La razón es: porque ya estamos grandes y ocupados y no podemos cargar nosotros mismos con la organización de los partidos. Eso es lo único que les reclamamos a ustedes, y pagamos por ello, que nos organicen partidos para los fines de semana.
Si hacen un poco de memoria se acordarán que nuestra primera participación, siempre en Senior F8, fue en el torneo apertura del año ’99 donde salimos últimos. En diecisiete fechas cosechamos cuatro puntos, pero nunca dejamos de presentarnos a jugar un partido y no tuvimos un solo expulsado en todo el campeonato. Esta campaña fue destacada por ustedes mismos desde el programa de televisión.
¿Y ahora nos salen con que poner una pelota en la cancha cinco minutos antes que comience el partido para que los equipos peloteen es “prestar” un balón? ¿Ustedes organizan pero nosotros nos tenemos que llevar nuestra propia pelota para poder calentar al arquero después que ya firmamos la planilla y ya pagamos?
¿O será que ustedes son tan amateurs organizando como nosotros jugando?
Humildemente nos permitimos sugerir que lo primero que debería proveer un organizador de partidos de fútbol es justamente la pelota. De la misma manera, si se meten a organizar certámenes de polo no olviden los caballos, si es waterpolo deberá haber agua.
La misma condición de amateur a rajatabla hace que un jugador, como le pasó a Montani, se pueda exceder en la puteada como cualquier jugador de baldío. Pretender otra cosa sería esperar un profesionalismo que no compartimos.
Este criterio profesionalista llevado al extremo podría hasta dejar en evidencia un error del Sr. Pablo: omitió sancionar al árbitro por “prestarle” una pelota al equipo de Lovo.
La persona que nos atendió el domingo 17/11 aseguró también que la Liga trata igualmente a todos los participantes.
Esa afirmación, en nuestra opinión, no solamente no es del todo exacta sino que tampoco es totalmente plausible.
Para justificar lo segundo, los invitamos a considerar lo siguiente:
- Nuestro equipo no registra, sugerimos corroborar este dato en sus planillas, casos de incidentes ni violencia en ninguna de las participaciones que tuvimos a lo largo de estos últimos años.
- Probablemente tengamos la menor tasa de expulsiones y amonestaciones de la categoría (sírvanse revisar en particular los antecedentes de Mario Montani, que siempre fue el arquero titular del equipo).
- No tuvimos en ningún caso problemas con los árbitros (parece un chiste, pero justamente Montani estudió en la escuela rosarina de árbitros y conoce perfectamente el reglamento).
- Nunca tuvimos deuda alguna con la Liga, lo cual nos consta que no se puede decir del resto de los equipos.
- No reclamamos a principios de este año, cuando se nos prometió desde la publicidad (todavía se pueden encontrar algunos carteles por los barrios) un costo de $ 35 por partido y luego subió a $ 45 sin mayores explicaciones. Tampoco nos quedó clara la distribución entre equipos de sábado y equipos de domingo, lo cual supuestamente significaría también una diferencia económica.
- En ningún caso reclamamos la pérdida de puntos con que nos castigaron repetidas veces. Estamos totalmente seguros en que hubo casos en que la responsabilidad por la suspensión del partido no fue nuestra.
Todo esto no quiere decir que pretendamos tener privilegios frente a otros equipos, pero nos molesta un poco que nos metan en la misma bolsa con otros que se agarran a trompadas partido por medio, que tienen expulsados todos los domingos, que apuran a los árbitros, que los dejaron con deudas impagas, que los agarran del cogote si no los ponen en un horario que les guste, que no les pueden descontar un punto porque les reclaman un año seguido.
Respecto de la equidad de las decisiones, nos permitimos recordar solamente un par de ejemplos sin mayor importancia:
- En el torneo clausura del año ’99 anduvimos bien, hasta peleamos el campeonato. Uno de los rivales a vencer era Deportivo Caferattense. En ese torneo también participaba el equipo de Opsa, que incorporó nuevos jugadores en la mitad de la rueda. Nosotros, consecuentes con nuestra filosofía, jugamos contra el cuadro que Opsa nos puso enfrente. Deportivo Caferattense, y en particular el Sr. José Rosa, fueron a buscar las planillas y le ganaron los puntos a Opsa en el escritorio. Es decir, el control solamente funcionó ante el reclamo, en el otro caso se hizo la vista gorda.
- En varia ocasiones en años anteriores nos tocó jugar en el último turno de los sábados a la tarde en las canchas de Sagrado Corazón. En tales casos jamás se quedaba un chico para alcanzar la pelota y era bastante habitual que nosotros mismos tengamos que saltar el cerco perimetral para recuperar el balón y poder continuar jugando. En la primera fecha del presente torneo jugamos con el equipo de Deportivo Corleone, donde milita uno de los animadores del programa televisivo Area 18 (creemos recordar que su nombre es Marcelo Gironelli). En dicho partido, enhorabuena, tuvimos la mayor cantidad de ballboys de todas nuestras participaciones en la Liga. Ese partido prácticamente no tuvo desperdicio por demoras cuando la pelota salía del campo. Nuestra conclusión podría ser que el servicio de alcanzapelotas oscila entre nulo en determinados partidos y un valor máximo que se da cuando participa el Sr. Marcelo Gironelli.
- En el partido frustrado del domingo 17/11 el equipo de Fabulosas Viejas Locas solicitó el cambio del árbitro asignado a nuestro partido, a lo que la mesa administrativa accedió sin darnos vista del hecho.
Este rápido repaso sobre hechos puntuales del pasado lejano y reciente no pretende ser un reclamo retroactivo sobre cuestiones que consideramos realmente menores, simplemente los mencionamos como apostillas que nos permiten suponer que las decisiones tomadas no siempre son las más equitativas.
Todo lo antedicho no son más que consideraciones previas para expresarles que nosotros no tenemos ningún problema institucional ni personal con ningún componente de la Liga, incluyendo a organizadores, árbitros, personal de seguridad, primeros auxilios, etc, hecho que es extensivo a todos los demás equipos que militan en la categoría; y es nuestro deseo conservar en el tiempo esa buena relación.
Por ello, no está en nuestra voluntad en este momento poner punto final a nuestra participación en la Liga, y mucho menos hacerlo en malos términos.
De la misma manera queremos expresarles que no aceptaremos sanciones caprichosas o injustificadas sobre cualquier integrante de nuestra plantilla como la que ha recibido en este caso el Sr. Montani.
No avalaríamos una penalización semejante para cualquier otro jugador de la Liga, pero en este caso particular nos afecta especialmente por tratarse de una persona que integra nuestro grupo desde hace muchos años y a quien sabemos una persona de bien.
En definitiva, dejamos en sus manos la decisión de cerrar este conflicto (que ya nos significó la caída de dos fechas) y convidar a nuestro equipo completo a retornar al certamen que veníamos disputando.
Si su determinación fuese la contraria (esto es, que ya no participemos de la Liga), nos gustaría ser notificados al respecto.
Descontamos de su parte la altura suficiente como para soportar alguna broma de caballeros que hemos dejado deslizar en esta presentación.
Sin otro particular, enviamos un cordial saludo.
LA VANGUARDIA
Finalmente, el futbolista fue indultado y La Vanguardia volvió a la competencia.